Infosintesis Solutions Group, S.L. Cartas al universo
Inicio | Català Archivo cartas al universo
Barcelona, Septiembre de 2004
 

Los pintores y sus musas

Gracias a Internet, hemos pasado en pocos años de tener un acceso bastante limitado a todo tipo de información a tener una biblioteca universal a nuestro alcance.

Este hecho nos está cambiando de forma inevitable nuestros hábitos de trabajo. La mayoría de nosotros cuando nos tenemos que enfrentar a un nuevo reto tecnológico y tenemos nuestro cuadro todavía con el lienzo en blanco, instantáneamente nos conectamos a Internet y empezamos a documentarnos para poder inspirarnos y en muchas ocasiones copiar y pegar parte de otros cuadros en nuestro propio cuadro.

Hasta aquí todo parece correcto, pero la inconveniencia de tener a nuestro alcance tanto repertorio para iluminarnos hace que en vez de dedicarle unas pocas horas a buscar nuestra musa, en ocasiones nos sumergimos en laberintos interminables de documentos en formato PDF, tutoriales, forums y ejemplos varios. Pasados unos días nos damos cuenta que nuestro cuadro todavía está intacto y que tenemos delante nuestro un número interminable de cuadros de diferentes artistas, y que todos ellos se parecen pero no son iguales.

Ante tal aluvión de información, uno no sabe por donde empezar y ante este dilema sigue corriendo el reloj y el cuadro irremediablemente sigue intacto.

Para solventar esta contrariedad, tenemos que cambiar nuestra actitud ante los nuevos retos tecnológicos que se vayan cruzando en nuestro camino. Está bien documentarse, pero después de ver unos cuantos ejemplos con sus pertinentes explicaciones tenemos que pasar inmediatamente a la acción. En muy escasas ocasiones el cuadro que nos ha encargado un cliente va a ser exactamente igual a ningún otro cuadro que cualquier otro pintor haya realizado.

Muchos años atrás cuando decidí dedicarme a la pintura, lo hice con el convencimiento de que éste era un arte que requería el aprendizaje de una serie de técnicas, pero que esencialmente las obras maestras salían de una fuente interior de los pintores que no dejaba de emanar ideas y formas de interpretar la vida que a la postre se veían reflejadas en sus obras.

Hoy en día me sorprende ver como la mayoría de los pintores contemporáneos en muchas ocasiones pensamos que la fuente de nuestro interior se ha secado y nos pasamos la vida cruzando largos desiertos y vislumbrando a lo lejos oasis que en muchas ocasiones terminan siendo espejismos.

Los pintores de nuestra generación estamos inmersos en una evolución tecnológica continua, y esto nos hace creer que toda nuestra inspiración tiene que venir irremisiblemente de fuera. Pero no nos engañemos porque detrás de todas estas tecnologías estamos las personas, los pintores, que tenemos que dar forma a nuestros cuadros según nuestros criterios y nuestra sabiduría interior.

Por tanto, lo ideal es buscar la información justa y necesaria para seguidamente soltarnos y dejarnos llevar por nuestra intuición y dejar salir todo aquello que tenemos dentro. Es entonces cuando nuestro cuadro empieza a tomar forma y nos damos cuenta a medida que vamos profundizando en él de los avances en la buena dirección y de las limitaciones puntuales que nos bloquean para dar las siguientes pinceladas. Es en ese momento cuando es muy interesante volver a sumergirnos momentáneamente en el universo de información que nos ofrece Internet, pero con una actitud mucho más crítica, porque ahora sí que sabemos con exactitudlo que necesitamos saber para dar un paso más en nuestro cuadro.

Toda nueva tecnología requiere un tiempo de aprendizaje, y el primer cuadro que se realiza con esta nueva tecnología no será probablemente tecnológicamente perfecto, ni tampoco transmitirá al observador la misma intensidad de formas subliminales que el segundo, el tercero y los subsiguientes cuadros. Pero lo que si que es cierto, es que el pintor cuando engendró su primer cuadro con esa nueva tecnología lo hizo lo mejor que supo para ese momento de su vida. Y que cuando pinte su segundo cuadro se aprovechará de la experiencia del anterior, tanto por lo que respecta a los aciertos como sobre todo a los errores cometidos por su inexperiencia, y de aquí surgirán muy probablemente en el futuro obras de altísima calidad tanto técnica como artística y con un sello propio e inconfundible que hará que su obra sea más valorada que la de cualquier otro pintor que se ha limitado simplemente a copiar y pegar partes de otras obras.

Resumiendo, no nos ahoguemos en las arenas movedizas del conocimiento universal y pensemos que todo nuevo conocimiento tecnológico se adquiere desde el exterior, pero solamente será genuino y verdadero si se proyecta en nuestros trabajos de dentro hacia fuera y no al revés.

Ignasi Pérez Valls
asesor-formador independiente
ignasiperez[ARROBA]infosintesis[PUNTO]net

http://www.infosintesis.net

 

Infosintesis Solutions Group, S.L.
Formación, asesoramiento y desarrollo de proyectos informáticos